Semblanza
Aunque nací en Brooklyn, a mis 4 años mi familia se mudó a la Ciudad de México. Desde temprana edad mostré inclinación por el arte y me formé de manera autodidacta. Posteriormente, mientras cursaba mi carrera en el ámbito del diseño, me matriculé en diversos talleres que me ayudaron a desarrollar mis habilidades y ampliar mis conocimientos.
Asumo mi trabajo como una extensión de mí misma, reflejo de mi energía y de mis estados de ánimo. Combino materiales y técnicas para dar forma a una visualidad en diálogo con la libertad y la espontaneidad, cuyo resultado siempre es distinto y sorprendente para mí. Este enfoque me ha llevado a integrar los accidentes como parte natural de mi proceso creativo, donde lo imperfecto se transforma en un elemento esencial de la obra y en ello radica gran parte de su belleza. Así, mis rostros pueden parecer caóticos, pero mantienen al mismo tiempo una profunda cohesión.
Mediante trazos expresivos me concentro en la energía del color y en la captura de la fuerza de lo femenino. La abstracción figurativa, como lenguaje, me permite explorar aquello que impulsa mi creación: la pasión. El modelado de mis figuras es intuitivo y, aunque dialoga con la enseñanza académica que he recibido, también se aparta de ella en un acto de liberación personal.